
SEGUNDA CINTA: DONDE SE EXPLICAN LA DEPAUPERACION ABSOLUTA
Y COMO EL FRACASO -Y EL TRIUNFO- DEL "CAPITALISMO REAL"
HAN HECHO QUE EL MUNDO SEA UNA MIERDA)
Tal vez sería bueno que ahora mismo te dijera que no me
extrañaría nada que estuvieras preguntándote
qué será lo que me empuja a hacer afirmaciones insensatas.
Afirmaciones difícilmente aceptables.
Porque es muy probable que, después de todos los hechos
y datos que te he contando en la cinta anterior, estés
de acuerdo con mi diagnóstico de que este mundo es una
mierda. ¡Pero anda que decir a renglón seguido
que es una mierda porque el capitalismo le ha hecho ser una
mierda!. ¡Anda que añadir que la miseria del mundo
actual la ha provocado el capitalismo y afirmar que el hecho
de que este mundo sea una mierda es el resultado del fracaso del
"capitalismo real"!.
Ante esas afirmaciones mías no descarto que hayas pensado
que estoy chiflado. Y que te hayas dicho: ¿pero cómo
habla este hombre de fracaso del "capitalismo real"
cuando el hundimiento de la URSS y de los países del ex-Pacto
de Varsovia demuestran a las claras que el capitalismo ha vencido
al "socialismo real"?. ¿Cómo puede
decir que la miseria la ha provocado el capitalismo cuando es
una evidencia que hoy se vive en la época del consumo de
masas en las potencias capitalistas, en los estados capitalistas
"avanzados":en Estados Unidos, en Japón, en la
Europa de los Doce?. ¿Cómo puede esquivar la evidencia
del consumo de masas en esta Europa de los Doce en la que el 90%
de las familias tienen frigorífico y el 70% televisor en
color y más de la mitad son propietarios de su vivienda?.
Es lógico que hayas pensado eso o algo parecido. Lo que
pasa es que todo eso -que es cierto- no contradice, aunque
parezca hacerlo, mi diagnóstico.
Espera. Espera un momento. Soy consciente de que lo que te acabo
de decir es igual que si te hubiera dicho eso de "si no quieres
caldo, toma dos tazas". Pero puedo explicarlo. Insisto. Aunque
parezcan hacerlo, esos hechos -que te repito que son ciertos-
no contradicen mi diagnóstico.
¿Que como puede ser así?. Pues gracias a una característica
fundamental del sistema capitalista en el que tú y yo vivimos.
Una importante característica de ese sistema. Importante
porque influye decisivamente en el aspecto que nos presenta
el mundo en el que vivimos y la idea que a primera vista podemos
hacernos de él. Esa característica es su opacidad.
El sistema capitalista es opaco. No es transparente, a
diferencia de como han sido otros sistemas anteriores a él.
No pueden verse "sus tripas" a través de él.
No basta con mirarle para poder ver como funciona. Y, como consecuencia
de esa opacidad característica, sucede que en el mundo
capitalista las cosas no son lo que parecen ser. MAS AUN:
las cosas parecen ser lo que no son.
Te voy a dar ahora un ejemplo que te demuestre eso: ¿cuánta
gente que tú conoces, cuánta gente de tu propia
familia, no dice "menos mal que Fulano (y donde dice Fulano
dice el nombre de un empresario o de una empresa) me ha dado
trabajo"?. Estoy seguro de que esa frase la has oído
miles de veces. En Alemania el truco ideológico, la trampa
lingüistico-embustera que hay detrás de esa frase,
ha tenido un éxito aún más rotundo y definitivo.
En Alemania han llegado al punto de que para decir patrono o empresario
dicen el que da trabajo (Arbeitsgeber) y para decir
obrero o trabajador dicen el que recibe trabajo (Arbeitsnehmer).
¿Ves como en el capitalismo las cosas parecen ser lo que
no son?. Porque ningún empresario capitalista, ninguna
empresa capitalista, da trabajo. Lo que hace es, precisamente
al revés, robar trabajo. Lo que realmente hace todo
empresario capitalista es pagar sólo una parte del
trabajo que obliga a hacer para él al trabajador. Y quedarse
sin embargo con el fruto de todo el trabajo. Así
consigue que el trabajador le ayude a enriquecerse con una parte
del fruto del trabajo que realiza. Con el fruto de la parte de
su trabajo que no le paga. Con el fruto de la parte de su trabajo
que le roba. Es decir, con la plusvalía que le arrebata.